Tuve un sueño re pesado. me acuerdo que estuve en el mismo lugar que la otra vez.
Teníamos que ir a lo de mi abuela con mi papá y no me acuerdo el motivo. Yo me quedo con una nena (reemplazaba a Uli) de 8 años en la cama. Mi viejo de repente decide irse a tomar un café afuera. Se va. Vienen S. y P. (venían con tres chicos más) y yo ya me podía ir pero tenía que esperar a que volviera mi viejo y eso me molestaba mucho porque se había ido sin razón.
Estaba en ese patio y no me había dado cuenta que era el mismo lugar hasta que miro para el costado y estaba pileta de agua sucia. Y cuando me doy cuenta miro para arriba y desde el patio de al lado (que se podía ver porque los dividía una pared muy corta) veo a mi abuelo mirándome con un bebé en brazos. Me dio mucha impresión. Hacía mucho que no veía a mi abuelo en mis sueños. Y sale la novia del hermano de S. (lo cual es muy raro porque no tengo ninguna relación con esa chica, la habré visto dos veces en toda mi vida) y le hablo. Salen sus amigos al patio porque se estaban preparando para cenar. Y yo como que quiero participar y tomar alcohol con ellos pero ellos no me traen vaso.
Después me acuerdo que me iba a encontrar con M. y al final no nos encontramos. Entonces yo voy al Malba. Era de noche. Me meto en el malba y estaba todo oscuro, había una fiesta y mucha gente yendo de acá para allá. Bajo unas escaleras y digo: Acá hay muchos gatos (porque veía minas-gato). Atrás mío venía alguien que me hacía apurarme para bajar las escaleras y eso me molestaba. Entonces le digo: No me apures. Me doy vuelta para mirarlo y veo que era un gato entonces agrego a lo que había dicho anteriormente: Ah, sos un gato... como para provocarla y estaba esperando que me viniera a bardear pero nunca lo hizo.
Entro al cine del Malba. Ahí me iba a encontrar con N. entonces empiezo a buscarla en las filas. Entre los asientos veo a A. pero me hago la boluda. Sigo de largo, bien hasta abajo. Me siento, sabiendo ya que N. no estaba ahí. Resultó ser que la película era una mierda aburridísima. Estuve toda la función moviéndome. Me había olvidado el celular. Cuando no aguanté más estar ahí, empiezo a agarrar mis cosas para irme. Entonces veo en el brazo de la butaca dos cajitas de porcelana con flores que me gustaron. Las agarro y meto en mi cartera que ya estaba llena de cosas. Cuando me levanto veo que en el piso había una bufanda entonces la agarro y le pregunto a la chica de al lado si eran de ella y me dijo que sí. Se la estaba dando y veo que hay dos bufandas más, de repente. Y le digo a la otra chica del costado: Estas son tuyas, no? Ella me responde muy secamente que sí y que las deje en el brazo del sillón de una forma que ella quería. Se las dejo así nomás. Entonces ella me dice: No, así no! Le digo: Ay, me vas a hacer olvidar el tapado. Pienso en agarrarlo pero nunca lo agarro. Ahí es cuando me llevo las cajitas y ellas mientras se ponen a hablar. Había más buena onda entre ellas que conmigo. Me voy sin mi tapado.
Salgo del cine choto ese y en el salón había una muestra de editoriales, entre ellas Yenny. Necesitaba una bolsa para poner los libros que me ocupaban toda la cartera. Me robo una de Yenny. Salgo del Malba que todavía no era siniestro pero estaba por serlo. Me siento un rato al lado de la puerta de entrada. (No sé si yo seguiría esperando a N.) Llegan unas personas-turistas y se forma una cola. Hablaban en otro idioma. Sale uno de seguridad a abrirles y les dicen: Bienvenidos a la muestra de Babilonia. Y yo miraba para tratar de entender algo. Me hablan unas señoras turistas entonces les pregunto: De qué es la muestra? Me contestan algo de lo que no entiendo nada. De repente, llega una pareja vieja y el tipo amaga con tirarme una moneda, como si fuera linyera. Y la señora le dice: No, no! y entran. No se me veía bien porque estaba atrás de una planta. Me doy cuenta de que me había olvidado el tapado y me quise matar por tener que entrar de nuevo ahí. me quedo pensando si vale la pena entrar por el tapado. Pasan unos minutos y de repente escucho la música de mi celular (que era la misma que en la realidad). Entro y dejo la mochila (que nunca hasta ese momento había tenido) en la puerta de la sala, total ahí eran todos chetos y nadie me iba a robar la mochila. Cuando estoy caminando hacia el lugar donde me había sentado, veo que ahora hay una banda enorme. Muchas personas a las que esquivar. Agarro mi tapado y la chica que me había dicho lo de las bufandas me dice: Mirá que tu celular estuvo sonando un montón, eh. Una queja con el mismo tono agrio que había usado antes. Parecía una vieja administrativa de colegio que te dicen cómo tenés que estar, qué podés o no hacer, etc. Ni la miro, agarro el tapado y me voy. Mientras subía las escaleras, puse una cara y me burlé de su existencia.
Cuando salgo de la sala, miro a ver si estaba mi mochila y no estaba. Otra vez perdí algo. Me fui a dar una vuelta por el salón a ver si encontraba a alguien que me pudiera ayudar pero estaba ultra vacío. Encuentro a dos viejas. Les explico (lo más calmada que podía) que había perdido la mochila. Me dicen que seguramente la agarró la señora de la limpieza, que hable con ella. Entonces les pregunto dónde está la señora. Y ellas dicen que no saben, mostrándose impacientes por irse. Les hago notar mi desesperación y se iluminan. Me llevan a un cuartito y me preguntan hace cuánto tiempo había dejado la mochila ahí. Les respondo y ellas se meten por un tubo para ir a buscarla. Me van tirando las cosas perdidas que había. Había muchas carteras de señora cheta y como cuatro calculadoras. Mi mochila no estaba. Calculé qué era lo que llevaba en la mochila, en plata. Pienso en robarle plata a una señora cheta. Cuando me decido a hacerlo, entran las que me habían ayudado. Me preguntan si apareció, les digo que no y me voy.
Cuando salgo del Malba para irme ya de ese lugar, es de día y es otra época. Estaba en el siglo XIX. No lo podía creer. Camino unas cuadras y resulta que no estaba en otra época. Era la misma pero todos se vestían como querían y mezclaban en su vestimenta ropa de otras épocas con la actual.
Me desperté, aliviada y confusa por ese sueño "El Proceso" que había tenido.