5.28.2014

los hombres son todos tarados

Pienso en lo que hablamos con Damián la otra noche... No le tendría que haber contado eso. Siento que no puedo confiar en él. Antes de dormirme, me pregunta si me gustaba que me pegaran o si había fantaseado con que me violaran alguna vez. Yo le dije: "No sé", como una idiota. A la mañana, nos despertamos y él de repente me agarra del pelo y me baja violentamente para que se la chupe. Me sube de nuevo y me escupe dos veces la cara. No entiendo por qué hizo eso. No sé si a él le gusta. Pero a mí no. Lo que más me perturbó de todo lo que me hizo fue que después de escupirme, se rió como despreciándome. Después, cuando se dio cuenta de que estaba enojada, me empezó a pedir perdón y a besarme la espalda... No sé si perdonarlo igual. No me siento cómoda con él, menos después de esto. Le pregunté por qué lo había hecho y me responde que no sabía, porque era más fácil y para "probarme". ¿Para qué quiere probarme? Para mí, le gusta más coger así y no me lo quiere admitir. Pero yo no voy a estar con alguien así. Que se coja así a otras.  Lo odio. No lo quiero ver más.